viernes, 3 de junio de 2011

EL FÚTBOL PROFESIONAL Y LA COPA LIBERTADORES

COLUMNA PUNTOS DE VISTA.
Especial para “El Larense” de Barquisimeto. Venezuela.
Escribe: Raúl Goyburu Ezeta.

EL FÚTBOL PROFESIONAL Y LA COPA LIBERTADORES DE AMÉRICA
El fútbol profesional es una actividad deportiva y al mismo tiempo una actividad empresarial. Como tal se somete a ciertas obligaciones del orden financiero que la diferencian sustancialmente de la práctica amateur o de aficionados.
El fútbol universal en sus dos vertientes de deporte-espectáculo, se define claramente como un deporte de aficionados y por otro lado como un deporte cultivado por profesionales. Desde las competencias olímpicas, cuyas reglas no permitían la inclusión de deportistas rentados, se inicia el largo camino que separará a unos y otros, apareciendo la necesidad de establecer una competencia plena de franqueza que no distinga a unos de otros, bajo la idea de que el futbolistas es uno solo.
Cuando en 1930 en Montevideo, Uruguay, se pudo por fin dar comienzo al primer torneo de la Copa del Mundo, epílogo de una lucha entablada desde 1894 y que se realizaría, como lo es hasta la actualidad, bajo la jurisdicción de la F.I.F.A. o Federación Internacional del Fútbol Asociado, se dio por terminada la competencia del Comité Olímpico Internacional en los torneos internacional de fútbol.
Así nacieron los torneos llamados Copa del Mundo (posteriormente 1934-1970 denominados Copa Jules Rimet en homenaje al viejo francés presidente de F.I.F.A. y principal promotor de esta competencia). Un estilo en el que sin las trabas del amateurismo se incrementaba el profesionalismo como una forma de conducir a un desarrollo superior del deporte, basado en la calidad del jugador al que sometía a una preparación especial en los planos técnico, físico y psicológico a través de una preparación diaria, continua y metódica.
Por consiguiente, solo percibiendo una remuneración económica adecuada, le permitiría a un futbolista cumplir con las exigencias de un trabajo que dejaba de ser una distracción o un pasatiempo y que a la larga, como lo comprobamos hoy en día, iba a permitir que el fútbol como deporte pudiera alcanzar un desarrollo realmente excepcional.
Lo logrado hasta hoy, 49 años después de la disputa der la primera Copa del Mundo, nos permite constatar que este deporte ha alcanzado la mayor difusión en el mundo entero, hecho que lo ha consagrado como el más popular de los deportes. Una muestra es esa multitudinaria afición que asiste a los estadios, tanto en las competencias nacionales así como en las internacionales, cuya máxima expresión tiene lugar cada cuatro años y que ya lleva once ediciones cumplidas, torneo que enlaza a millones de aficionados en todo el universo a través de la radio y la televisión.
Por eso el fútbol profesional no es solo una actividad deportiva y un deslumbrante espectáculo. El fútbol profesional es la expresión de una opción empresarial muy seria, que obviamente no puede desarrollarse dentro de un sistema amateur o de criolladas (para decirlo claramente). Mantener un plantel de profesionales significa invertir sumas que muchas veces no están al alcance de nuestros clubes que a menudo pretenden hacer fútbol profesional sin los recursos económico-financieros necesarios. Un inconveniente que sale a brillar cada vez que hay una competencia internacional.
Venezuela no es una excepción a esta regla que, al igual que otros países sudamericanos, se enfrenta a serias dificultades para cumplir con sus compromisos deportivos. Los clubes venezolanos como Galicia y Portuguesa, incluidos en el Grupo 4 de la Copa Libertadores, conjuntamente con los chilenos Palestino y O´Higgins, son una claro ejemplo de lo dicho ya que se ven obligados a afrontar serios inconvenientes económicos. De no cumplirlos, ya saben que deberá enfrentarse a una fuerte indemnización en dólares y a una sanción deportiva que los inhabilitará por tres años consecutivos.
Estas dificultades nos deben llevar a reflexionar acerca de despojarnos de los viejos malos hábitos como la imprevisión, porque el fútbol de hoy no es el mismo del fútbol de ayer.

Barquisimeto, enero de 1979.

domingo, 27 de septiembre de 2009

NUESTRO DEPORTE DE SIEMPRE

A PROPÓSITO DE CAMBIOS DE NOMBRE
Por Raúl Goyburu Ezeta

Publicado originalmente en 1983.


Desde hace algún tiempo se ha venido desarrollando una fuerte campaña para la renuncia del Jefe del Instituto Peruano del Deporte, señor Víctor Nagaro. Se le atribuye una gestión negativa. Sería bueno por lo tanto hacer un balance serio y justo de la labor cumplida en estos tres años por el Jefe del IPD, ya que no se trata solo de atribuirle desaciertos, sino de resaltar también los logros obtenidos por el deporte peruano, a pesar de los fracasos atribuibles más que a una mala gestión deportiva, a los reducidos recursos financieros. No está el problema en manos de quien pueda cumplir una mejor o peor gestión al frente del IPD, no está la solución en el cambio de la cabeza de la institución, sino en el cambio del sistema y de los recursos económicos que lo respalden. Cualquier otro dirigente que llegue al cargo, por más capaz que sea, con tales impedimentos no podrá hacer nada mejor por el deporte nacional.
El señor Nagaro ha venido cumpliendo su labor de acuerdo a sus posibilidades y buenas intenciones, a pesar que los recursos que le asignaron no estaban al nivel de las necesidades que tenía que confrontar. Lógicamente, en tales condiciones es obvio que la tarea no podía ser exitosa.
Conozco de cerca la organización deportiva del IPD, desde que era Comité Nacional de Deportes, pasando por el INRED del ingeniero Guillermo Toro Lira y el problema ha sido siempre el mismo. Tanto el señor Nagaro como el ingeniero Toro Lira, capacitados dirigente deportivos con mucha experiencia en estos menesteres, no pudieron cumplir a cabalidad su misión porque no encontraron el respaldo financiero que concretara los objetivos que se trazaron. El problema no es el dirigente, ni el Jefe del IPD, porque los que han pasado y los que pasarán mañana se encontrarán que con condiciones tan elementales solo podrán aspirar al fracaso.
De nada ha servido el cambio de nombre. No importa que se haya llamado Comité Nacional de Deportes, luego Instituto Nacional de Recreación, Educación Física y Deportes y hoy Instituto Peruano del Deporte; mañana será el Consejo Nacional del Deporte de aprobarse el nuevo proyecto en las Cámaras de Senadores y Diputados… Todo será igual, salvo que se apruebe la Ley del Fomento al Deporte, que sin embargo parece enfrentar desde ya a muchos intereses en contra que conspirar contra su aprobación. Hecho lamentable, pues es el único medio que podría dotar al deporte de un sostén económico.
Muchas veces se ha anunciado la renuncia del señor Nagaro, suceso que no ha pasado de ser una noticia sin fundamento hasta ahora, a pesar que el propio señor Nagaro lo ha dejado entrever. Sea como sea, el nuevo Jefe del IPD o del Consejo del Deporte, obtendrá los mismos resultados si no se ofrece el debido respaldo económico, y ya veremos nuevamente como reaparece la consabida campaña para pedir una nueva renuncia. Al César lo que es del César, pese a quien le pese.

N.E. Publicado en la fecha, domingo 27 de septiembre del años 2009, conmemorando el vigésimo aniversario de la partida a la Casa del Señor de don Raúl Goyburu Ezeta. Sus hijos, nietos y bisnietos.

martes, 22 de septiembre de 2009

EL FÚTBOL PERUANO 20 AÑOS DESPUÉS

PUNTOS DE VISTA… 20 AÑOS DESPUÉS

PENAL A LOS DIRIGENTES DE LOS CLUBES DEL FÚTBOL PROFESIONAL EN EL PERÚ
Por Raúl Goyburu Ezeta


Los fracasos que a través de los últimos años han provocado los directivos oficiales del fútbol nacional, cuyas nominaciones a estos altos cargos han respondido por lo general a un desenfrenado amiguismo, nepotismo y compadrería, han conducido al más popular de los deportes, a una situación (casi diríamos) triste y dramática. Y es que el fútbol, especialmente a nivel profesional, no es una actividad fácil y menos aún improvisada como para ser entregada tan alegremente a personas que, por más honorables y capacitadas que sean en sus respectivas actividades personales, son ajenas a esta realidad que demanda responsabilidad, orientación y dirección a cargo de hombres con trayectoria, conocimiento y experiencia, cuyas calificaciones los hagan merecedores para enfrentar la difícil misión encomendada.

El fútbol profesional tiene una muy distante organización con respecto a otros deportes de nivel aficionado. El fútbol profesional representa desde 1951 un esfuerzo de clubes, principalmente de aquellos que se han consolidado a través de su larga permanencia y de un prestigio que los ha colocado en el sitial de la simpatía, el cariño y la adhesión de las mayorías. Este espectáculo se ha hecho el espectáculo de las grandes hinchadas, sin las cuales el fútbol profesional no podría subsistir como tal. Es decir, estamos ante un deporte que depende de esa multitud de adherentes que le permiten alcanzar los necesarios recursos económicos para consolidar un prestigio que, más allá de las canchas nacionales, se proyecte en el campo internacional a la altura de unas circunstancias que exigen resultados a través de una gestión seria, acertada y conducida por el único viable camino deportivo: el de los dirigentes capaces.

El fútbol profesional es una mezcla de técnica y financiamiento, en la que ninguno de estos dos componentes puede estar desconectado el uno del otro. Considerando que los Campeonatos Mundiales se dan cada cuatro años, es incontrovertible que el fútbol de hoy marcha hacia un nuevo mundo: el mundo del espectáculo comercial. El futbolista profesional de hoy, tiene la mira puesta en estos torneos, desde las eliminatorias hasta la ronda final: se trata de la vitrina más lujosa que sus aspiraciones puedan encontrar, no solo por la satisfacción de los halagos personales y la gloria deportiva, sino fundamentalmente por la posibilidad de labrarse un futuro económico para él y los suyos. Por eso esta actividad es compleja y difícil de conducir. Por ello los responsables de la actividad dirigencial tienen que establecer criterios de seriedad, planificación y responsabilidad.

En nuestro país, como en la misma Sudamérica, si bien contamos con dirigentes calificados para cumplir acertadamente con esta difícil misión, a menudo tropezamos con inconvenientes procedentes de Leyes y Reglamentos que generalmente son confeccionados por aficionados, probablemente con muy buena voluntad, pero sin el conocimiento ni la experiencia necesariamente adquiridos al calor de esta actividad. El fútbol profesional desde 1951 solo ha logrado hasta hoy, casi como por milagro, mantener una economía al día a pesar de los rigores financieros por los que atraviesa el país, los más difíciles de nuestra historia. El fútbol profesional ha venido sobreviviendo a pesar del manoseo de las esferas oficiales, llámese Instituto Peruano del Deporte (IPD) o Federación Peruana de Fútbol, la misma que ha ejercido una desastrosa paternidad, arrebatando no solo aquellas disposiciones que lo hubieran conducido hacia un destino mejor, sino ahogando sus recursos financieros, fagocitando sus reservas y disfrutando alegremente de esos pocos resultados que alguna vez nos dieron satisfacciones pasajeras… para arribar a este presente tan cargado de amarguras.

Llama poderosamente la atención que el mismo Instituto Peruano del Deporte, como la máxima autoridad que es, no esté representado por un dirigente apropiado. De allí que la nominación de un ex jugador de fútbol como el señor Oswaldo Ramírez, llamado “Cachito” en sus días de futbolista, parece todo un desatino. Sin pretender pronosticarle un fracaso, ni negarle su natural derecho a aspirar a la dirigencia, creemos que no es el dirigente experimentado que necesita el fútbol peruano. Otra perla del también inexperto Jefe del IPD, que repite una vez más el rosario de desaciertos al que ya nos va acostumbrando. Un error en el que el jefe del IPD, cual árbitro de un partido, ha castigado injusta y arbitrariamente con un PENAL a los dirigentes, a los equipos y a los clubes. Otro partido perdido por la dirigencia oficialista y otro descalabro para el futuro de nuestro fútbol… salvo error u omisión.
Nota del editor: este comentario, escrito poco antes de su deceso por Raúl Goyburu Ezeta, es un interesante testimonio que ponemos a vuestra disposición para que todos ustedes puedan sacar sus propias conclusiones con referencia al tiempo actual.

martes, 21 de abril de 2009

ARGENTINA 6 - PERÚ 0



Campeonato Mundial de Fútbol Argentina 78

Por Raúl Goyburu Ezeta.

Nuestro fútbol es insólito, irregular, desconcertante… Una primera etapa brillante, sobria, extraordinaria, sorpresiva… La otra: opaca, irregular, decepcionante y hasta me atrevería a decir: desleal…Cuando comenté en mis anteriores intervenciones a lo largo de estos comentarios domingueros bajo el título de ARGENTINA 78, dije claramente que el Seleccionado Nacional estaba constituido por jugadores muy veteranos y muy jugados, no aptos como para soportar una jornada tan dura como la que se avecinaba, obligando a jugar seis partidos en quince días; opinión en la que por demás la mayoría de nuestros aficionados coincidía, a pesar que cierto sector del periodismo, ese que nunca está en la línea honesta y sincera, sea por intereses de grupo o particulares, había venido escondiendo y maquillando.


También señalé que nuestro fútbol siendo gitano, podía sacar a relucir dicha característica en algún momento de este torneo mundial… y así fue. La sensacional victoria frente a Escocia, el brillante empate frente al subcampeón mundial de 1974, Holanda, y la fácil victoria frente a Irán, le asignaba al fútbol peruano la ilusión de ocupar un lugar de privilegio en la categoría mundial, un espacio del que había estado siempre ausente, hasta ese momento.

La prensa internacional, esa misma que al principio no le daba chance alguna al equipo peruano, esa misma que no nos había considerado para nada, ahora decía, cambiando radicalmente su concepto, que el fútbol peruano ofrecía el más calificado espectáculo de Argentina 78. Una impresión que naturalmente a los que más sorprendía era a los propios peruanos, a la crítica local y a la afición en particular. Esa misma afición que antes de iniciarse este torneo, no le asignaba al seleccionado opción alguna. Natural y lógica conclusión, puesto que la etapa de preparación había sido sumamente deficiente y opaca.

Yo, uno de los más sorprendidos, pero al mismo tiempo gozoso por lo que estaba sucediendo, fui claro en expresar mi opinión con respecto, no a la calidad técnica de los integrantes del seleccionado peruano, porque en él estaban incluidas figuras que habían brillado desde 1969, integrando incluso diversos clubes del extranjero como Cubillas, Sotil, Chumpitaz, Rojas o Muñante (aquí también menciono a Cachito Ramírez y Soria, desembarcados del equipo a último momento y que buena falta hicieron).

Es preciso resaltar a estas alturas que entre nuestros futbolistas ya se observaban los rasgos de una larga y agotadora campaña, en especial en aquellos que venían de lidiar en campeonatos del exterior cuyo esfuerzo y exigencia comenzaba a hacerles mella. Un campeonato mundial obliga a grandes sacrificios, sobre todo cuando hay que soportar una jornada de seis duros compromisos en solo dos semanas. Demasiado para la mayoría de nuestros jugadores, cuya larga y reciente trayectoria no les iba a permitir soportar tal desgaste.

Por ello se puede entender la actuación de los primeros tres partidos: sobrios, brillantes, avasalladores… y la diferencia en los posteriores y últimos, hasta llegar a una derrota por goleada que pone en claro la veteranía de los más calificados que pagaban así el tributo a un esfuerzo más allá de sus posibilidades físicas y anímicas. En resumen, el Seleccionado Peruano ha mostrado su cara y sello, su anverso y reverso. Para decirlo en cristiano: lo que ganó con las manos, lo echó a perder con los pies… y en el fútbol esos pies ya no daban para más.
Pero si es verdad que ante Brasil se perdió por deficiencias de la dirección técnica y luego ante Polonia por la mínima diferencia, derrotas que hasta ese momento no desmerecían la actuación de este equipo, a pesar que la declinación era evidente; lo sucedido frente a Argentina, sí es desconcertante y francamente decepcionante. Porque si es verdad que ya no era probable la aspiración a un triunfo, de ninguna manera era aceptable una derrota tan aplastante, triste y humillante.

Que Argentina tenía en las manos todas las cartas principales para ser el vencedor, eso es indudable e indiscutible… pero la manera en la que jugó el equipo peruano, eso sí fue inadmisible. En Brasil se duda y hasta se asegura que el partido fue una farsa: y no les faltará razón a quienes así lo creen. Claro está que Brasil ha sido el perjudicado y que ello pueda ser el resultado de un desconsuelo, pero en honor a la verdad, por la forma cómo se jugó, habrán muchas más opiniones que también duden del comportamiento de nuestro equipo.
Y para deslindar responsabilidades y no caer en los brazos de una crítica internacional que nos ponga en tela de juicio, sería conveniente un exhaustivo informe sobre las circunstancias que han precipitado esta mala imagen que le puede hacer tanto daño a nuestro fútbol.

Yo, particularmente, no creo en algo anormal y extradeportivo, como también se insinúa. Yo sigo pensando, en lo que dije antes del mundial. A pesar que la primera ronda eliminatoria no me diera la razón, sin embargo la segunda ronda me confirmó plenamente en mi opinión, y es que el equipo peruano conformado en su mayoría por hombres muy veteranos y muy jugados, ya no estaba en condiciones de soportar una jornada tan dura como ya he explicado.
Es una obligación para que las dudas se disipen, por el mismo prestigio deportivo o futbolístico del Perú, que se proceda a un informe que aclare responsabilidades para que la verdad se abra paso y no seamos víctimas del manoseo de la prensa internacional.

De todas formas, queda claro que la dirección técnica del equipo peruano, ha dado muestras inequívocas de una total ignorancia, demostrando una gran incapacidad para resolver los problemas técnicos, un factor fundamental en esta clase de actividades deportivas. La clara incompetencia quedó demostrada en el partido contra Argentina, incluyendo en la formación a jugadores que ya nada tenían que hacer, y excluyendo la participación de jóvenes valores como Leguía, Mosquera, Labarthe… y por otro lado sacrificando a un arquero como Quiroga que, pese a su reconocida lealtad para con el seleccionado nacional, no debió ser incluido en el equipo. La razón es obvia.

En esto debo criticar severamente al señor Marcos Calderón que no solamente careció de presencia y personalidad a lo largo de los partidos, sino que jamás se hizo sentir en los momentos más difíciles, llegando, inclusive, a perder los papeles. Una lástima, porque hasta ese momento nuestro seleccionado había ganado un sitial en el fútbol mundial producto de sus tres compromisos iniciales, echando por tierra todo lo cosechado.

Por lo tanto, es preciso que se investigue lo sucedido y que se expongan con claridad los hechos reales a la opinión pública. No sigamos escondiendo, como siempre, los errores tratando de taparlos con lo que se hizo en la primera ronda eliminatoria. Es preciso aclarar lo sucedido ahora, porque de otra manera será el futuro quien nos pasará una factura que dejará empañada la imagen de nuestro deporte en el campo internacional por muchos años. Espero que así se haga. Gracias.

Comentario emitido en el programa. Domingos Espectaculares de Pregón Deportivo. Radio Unión.

Raúl Goyburu Ezeta. DR MCMLXXVIII.




Artículo publicado en el día de hoy, 22 de abril del año 2009 al cumplirse el centésimo primer aniversario del natalicio de don Raúl Goyburu Ezeta.


Lima 22 de abril del año 2009.


Sus hijos, nietos y bisnietos.

viernes, 10 de abril de 2009

CUANDO EL DEPORTE NOS OFRECE UNA SATISFACCION MORAL

Hola a todos!

Les quería hablar del proyecto de un amigo, Juan Pablo Olivares. Es un proyecto muy bonito para ayudar a un albergue infantil llamado Comunidad de Niños La Sagrada Familia. Esta institución alberga casi 700 niños sin hogar y ya más 1500 niños han salido de esta comunidad en los últimos 17 años desde que lleva de fundada.

Juan Pablo ha estado en contacto con esta comunidad... pero un buen día decidió hacer algo más para ayudarlos a recolectar fondos. Desde hace varios meses se está preparando para participar en la carrera de IronMan que será en Brasil en mayo de este año: una competencia que incluye casi 4 km. de natación, 180 km. de bicicleta y una maratón completa de 42 km. Todo seguido y en ese orden.

Desde hace meses se está preparando, levantándose al amanecer, entrenando antes y después de trabajar, dedicando sus fines de semana a entrenar aún mas. Me parece increíble su voluntad y decisión y es por eso que lo quería comentar con todos ustedes. ¿Se imaginan levantarse todos los días a las 4 o 5 de la mañana, sacrificar todos sus fines de semana para poder entrenar? Bueno a mí eso me parece admirable de parte de Juan Pablo.

Nosotros qué podemos hacer? Bueno no tenemos que nadar, ni correr, ni montar bicicleta… solo tenemos que colaborar con algo de dinero, lo que podamos y enviar esta información a nuestros amigos… Les aseguro que la plata tendrá un buen destino... no tienen por qué desconfiar.

Estoy segura que todos ustedes van a poder colaborar con algo…

Ximena Goyburu de Habich


NOTA DEL EDITOR:
adjuntamos información proporcionada por Juan Pablo Olivares. Desde ya este blog se hace eco de esta loable campaña, invitando asimismo a todos nuestros lectores a apoyar la causa de Juan Pablo Olivares que es la causa de los niños del Perú.


Hola,

No es fácil pedir ayuda. Pero es más fácil hacerlo si se trata de un tercero con necesidades mucho más profundas que las nuestras.
Mi nombre es Juan Pablo Olivares y quiero correr 226 kilómetros para recaudar fondos para apoyar económicamente a la Comunidad de Niños La Sagrada Familia. Esta comunidad es una pequeña institución que se financia básicamente a través de donaciones voluntarias. Alberga a casi 700 niños peruanos sin hogar. Se encarga de cuidarlos, educarlos y formarlos. Ya son más de 1,500 los niños que han salido de la comunidad en los 17 años que lleva de fundada (más información en http://www.sagradafamilia.org.pe/ )

Mi reto es correr 226 kilómetros en la prueba más exigente de las Triatlones: el IRON MAN que se realizará este 31 de Mayo en Brasil, completando la prueba en máximo 17 horas. Esta competencia incluye casi 4 km. de natación, 180 km. de bicicleta y una maratón completa de 42 km.

Mi compromiso es, además de culminar la prueba, coordinar el proyecto de recaudación de fondos y mantener actualizado un blog que he abierto para este fin con información detallada del mismo.


¿Cómo puedes ayudar? Aportando soles por cada kilómetro de recorrido en la competencia. Todo suma para financiar a esta comunidad y asegurar que pueda seguir ayudando a tantos niños y sea sostenible en el tiempo. Todo lo recaudado irá a los fondos de la comunidad. Si te interesó la idea y quieres apoyar, te invito a que entres a http://nuestrametasufuturo.blogspot.com/ para que veas más en detalle lo que significa el proyecto y puedas participar de él.

A nombre de los 700 niños que alberga hoy la comunidad, los que entren en el futuro y todas las personas que la apoyan, te agradezco por el tiempo y espero que seas parte de este proyecto.

¡Nuestra meta: su futuro... Ayúdanos a ayudar!


Saludos,

Juan Pablo

jueves, 26 de marzo de 2009

PARA OSCAR ARTACHO EN EL RECUERDO



TREINTA AÑOS DE PREGÓN DEPORTIVO... para Oscar Artacho Morgado
Por Raúl Goyburu Ezeta

Amigos de Pregón Deportivo
Compañeros de Pregón Deportivo

He debido escribir estas modestísimas líneas por encargo de mis compañeros para que a nombre de ellos y del mío propio, expresar a Oscar Artacho, esta especie de recuerdo dedicado a los treinta años de Pregón Deportivo.
Comenzaré por decir con toda seguridad que se trata de una trayectoria no muy común en el periodismo radial (y hoy televisado), en el que un espacio dedicado exclusivamente al deporte consiga haber "sobrevivido" a lo largo de treinta años en base a una labor fecunda, leal y peruanista... Y digo peruanista, porque Oscar Artacho, al pisar tierra peruana allá por 1946, sintió muy íntimamente el acogedor calor de esta tierra, intuyendo quizás algo de lo que sería determinante para su futuro.
Jugador de fútbol desde su niñéz en el tradicional barrio de bonaerense de Liniers, reducto del popular club Vélez Sarfield, de cuyas divisiones surgió hasta llegar al primer equipo, mostrando habilidades de indudable calidad futbolística, la cual debió de interrumpir en breve paréntesis, para cumplir con la honrosa obligación del servicio militar en el distinguido y legendario Regimiento Granaderos a Caballo del Generalísimo don José de San Martín a quien el Perú tanto le debe.
Sin embargo, Oscar Artacho, una vez cumplido su servicio militar, volvió a las canchas cuando el destino hizo que un cierto día se marcara su futuro. Sucedió que el doctor Jorge Alba, por entonces presidente del club Universitario de Deportes, de visita en la capital Argentina, aprovechando su estancia, recibió la recomendación de observar al jóven futbolista Artacho del Vélez Sarfield. Impresionado, gestionó inmediatamente su incorporación al club merengue de Lima.
Pero el destino le jugó una mala pasada: al llegar a Lima se encontró con que la U había cambiado de junta directiva y las nuevas autoridades no estaban reconociendo los contratos firmados por la junta vacante. Fue entonces que el caballeroso dirigente, don Carlos Cárdenas, presidente del club Mariscal Sucre, en un gesto que Oscar siempre recuerda como de gran calidad humana, incorporó a Artacho en las filas de su institución.
Aquí el destino empezó nuevamente a cumplir su misión: Oscar Artacho venía obteniendo sucesivos éxitos en la ofensiva sucrense, cuando en un choque con un adversario, producto de una jugada casual, sufre la fractura de una pierna, quedando largo tiempo inhabilitado de volver a las canchas... Estaba escrito que así sucediera, porque Oscar con su pierna enyesada, lejos de retirarse de los campos de juego, continuó siguiendo de cerca, como espectador, las alternativas del campeonato de aquel año.
Así fue que un buen día, fue requerido por el relator de una emisora limeña, para que hiciera unas apreciaciones acerca del partido que se estaba jugando. En aquel instante, Oscar, se sorprendió ante la responsabilidad del desafío que se le había planteado: hablar ante un micrófono... A pesar de ello, el comentario y el modo de hablar, aún con ese dejo argentino, gustó tanto a la audiencia que el domingo siguiente fue requerido para hacer lo mismo, previo ofrecimiento de unos honorarios que ascendían a la sideral cantidad de diez soles.
Pero Oscar Artacho, resultta que no solo comentó, sino que narró parte del partido y, sobre todo, inició un estilo de cantar el gol que quedó bajo su sello inconfundible hasta el día de hoy. Un sello que ha sido inspiración y modelo para las nuevas generaciones y para los nuevos relatores de los programas deportivos radiales. Fue así que una emisora de gran sintonía por esos años, requirió a Oscar para que tomara la dirección de su espacio deportivo. Un hecho que marcaría el punto de partida de lo que hoy, treinta años después, celebramos como PREGÓN DEPORTIVO.
En esta difícil y hasta mal comprendida profesión del periodismo deportivo, en especial cuando se asume la dirección de un espacio radial, las obligaciones de orden económico juegan un papel decisivo en el futuro de un programa deportivo, en el que la mayoría de los mismos desaparecen tan pronto como aparecen. En Pregón Deportivo, como en todas las operaciones comerciales, se han generado momentos gratos, pero también algunos muy difíciles: esos momentos difíciles son los que Oscar Artacho ha sabido sortear para consolidarse.
Él ha tenido la virtud de mantener su Pregón Deportivo, por encima de los momentos complicados y dramáticos, por eso ha sobrevivido con tino y habilidad, perto también con sentido de responsabilidad y con un gran cariño por su Pregón Deportivo.
Han transcurrido veloces estos treinta años de la familia de Pregón... Y no se puede olvidar a quienes la vida les fue injustamente breve y por quienes guardamos permanentemente en el recuerdo de nuestra profunda amistad, compañerismo y entreñable fraternidad: Lucho Vélez, Ángel Serván, Lucho la Torre, Luis Palma, Eduardo Miller y esa gran figura del periodismo que fue el flaco Rodolfo Espinar, cuya aureola sobrevive en Pregón Deportivo y en el corazón de sus compañeros.
Al rendir este homenaje a Oscar Artacho y a su Pregón Deportivo en su trigésimo aniversario, pido a todos ustedes que levantemos nuestras copas para brindar por su creador y por los que se fueron, pero que siguen viviendo en el corazón de todos nosotros.

¡SALUD OSCAR ARTACHO!
Nota del editor:
Acerca de algunos de los integrantes de Pregón Deportivo, ya desaparecidos para dicha ocasión:
- Lucho Vélez: pseudónimo de José Artacho Morgado, hermano de Oscar Artacho, quien como su hermano también fue miembro del Regimiento Granaderos a Caballo del Generalísimo don José de San Martín. Su potente y emotiva voz cautivó a los aficionados y radioyentes como uno de los mejores narradores radiales peruanos de todos los tiempos. Hombre honesto, con un insuperable sentido de la amistad y de la fidelidad, casó con dama limeña y falleció muy tempranamente en 1967. Quiénes lo conocimos y gozamos de su recia así como de su inocente personalidad, aún lo extrañamos.
-Ángel Serván: se distinguión tempranamente como un jóven y enterado periodista, siempre oportuno en sus acotaciones al pié del terreno de juego. Su magnífica voz y su estupenda dicción estuvieron impulsadas por una sólida cultura general, lo convirtieron en uno de los pilares de Pregón Deportivo. Falleció también de manera temprana en 1968. Lo sucedieron su viuda y sus hijos.
-Lucho la Torre: aún lo recordamos llegando a la Tribuna de Occidente en el Estadio Nacional. Grande, voluminoso, con sus enormes tirantes sobre la camisa blanca, tan enormes como su bondad y sencilléz. Aparecía temprano el día domingo, alrededor de las diez de la mañana, una hora antes que se iniciaran los famosos tripletes.
-Lucho Palma: fundador con Oscar Artacho. Periodista de nota en el diario El Comercio en el que ejerció la jefatura de la página de deportes. Palomilloso e impenitente tomador de pelo, todavía muchos recordamos sus irreverentes anécdotas con Lucho Vélez.
-Rodolfo Espinar: se incorporó a Pregón a fines de los años sesenta, cuando ya era un destacado periodista del diario Expreso. Intelectual de prestigio, llegó a ejercer la presidencia de la Federación de Periodistas del Perú, cargo en el que se desempeñó como el primer moderador de un debate político en la televisión peruana: el famoso duelo de Luis Bedoya Reyes y Jorge Grieve por la Alcaldía de Lima en la Sala Alcedo. Falleció tempranamente a principios de enero de 1969. Intelectual, bohemio y criollo de pura cepa.

sábado, 21 de marzo de 2009

EN EL TÚNEL DEL TIEMPO



RAÚL GOYBURU, en el túnel del tiempo...

Entrevista realizada por la periodista Verónica Palomino.
Publicada por el diario OJO en su edición del viernes 24 de julio de 1987.


"Setenta y nueve años de vida y cincuenta y un años dedicados al deporte y estaré frente al micrófono hasta que el último aliento de mi vida", nos dice emocionado el decano del periodismo deportivo, don Raúl Goyburu.

Chalaco y amante del ciclismo, el box, el básquetbol y el fútbol, don Raúl empezó a escribir sus crónicas deportivas sólo por vocación sin esperar remuneración alguna.
"Recuerdo que para las Olimpiadas de Berlín (1936) escribía para El Comercio, La Crónica y revistas de ese tiempo... no necesité viajar hasta Europa para sentir y plasmar lo que acontecía..." añadió lleno de nostalgia.

El experimentado periodista incursionó en la radio hace 46 años con Juan Sedó y Alberto Mecklenburg. "En aquella época solo había un programa deportivo en Radio Colonial de nombre "Coca Cola Deportiva", espacio que me ayudó a dar rienda suelta a mi mayor pasión".


Sin embargo, don Raúl nunca vivió del periodismo, pues es especialista en estadística electrónica, por ello llegó a tener el cargo de jefe del departamento de estadística de la Caja de Depósitos de Lima, hoy Banco de la Nación. Luego se jubiló y trabajó en el Comité Nacional de Deportes y en el INRED con Eduardo Guinea, Víctor Nagaro y Guillermo Toro Lira.

LA MISMA CAMISETA

Pero lo más resaltante de Goyburu es que pertenece a la plana de Pregón Deportivo, desde hace 37 años. "Desde 1950 nunca cambié de camiseta y guardo hasta hoy el recuerdo de mi estimado Oscar Artacho, por su caballerosidad, don de gentes y gran sentido del compañerismo".

Don Raúl conjuntamente con Alfredo Narváez son considerados los pioneros de su especialidad y a la muerte de su compañero de labores obtuvo el carné número uno del Círculo de Periodistas Deportivos. "Yo era el segundo en la lista...", dice entrecortadamente. En sus años de labor ha pasado por prensa escrita, radial y televisiva y actualmente sus comentarios se siguen escuchando de lunes a viernes de 1 p.m. a 2 p.m. por Radio Selecta.

Su pasión por los deportes le llevó a convertirse también en ciclista y participó en varias competencias del Circolo Sportivo Italiano, en velódromo y carretera. También peleó tres veces en torneos de box amateur... "Hasta que me sacaron del ring con un derechazo", comenta risueño.

Cuando le preguntamos sobre algún equipo preferido, don Raúl nos contestó enseguida: "Universitario de Deportes... pero no crea que por ello soy bueno con ellos en mis comentarios, al contrario, soy más enérgico con la U que con otros, porque a la hora de dar un juicio sobre su labor en la cancha me olvido de las simpatías para ser justo".

En su largo recorrido como hombre de radio, mucha gente ha creído que don Raúl era extranjero, sin embargo él nos dice: "Caray... soy muy peruano, nací en la calle Montezuma en el Callao y me bautizaron en la Iglesia de San Marcelo en Lima... para qué más...", añade el hombre que hizo del hobby más que una profesión, porque sin lugar a dudas, su vida es el periodismo deportivo. (Verónica Palomino).